Aaron Wytze

Este domingo, 1.194 representantes electorales elegirán al que pasará a ser el nuevo jefe del Ejecutivo de Hong Kong, el dirigente de la ciudad. El resto de los 7,2 millones de habitantes de Hong Kong no tendrán voz ni voto.

Desde que la soberanía de Hong Kong volvió a pasar del Reino Unido a China en 1997 y se estableció el principio de “un país, dos sistemas”, el jefe del Ejecutivo local ha sido elegido por un pequeño grupo de representantes electorales, en su mayoría simpatizantes de Pekín. Desde entonces, los activistas hongkoneses prodemocracia no han dejado de luchar para conseguir un verdadero sufragio universal.

Durante el proceso de selección del jefe del Ejecutivo, Robert Chung (catedrático de la Universidad de Hong Kong) propuso una “votación simulada” para los residentes permanentes de Hong Kong, a modo de “medio de expresión alternativo”. El sistema utilizado para esta votación simulada se llama “Popvote” y fue recibido por el público con entusiasmo en el momento de su lanzamiento.

En los comicios del domingo, el comité electoral elegirá a uno de los dos candidatos a la cabeza: Carrie Lam, la ex secretaria de Gobierno de la ciudad, y John Tsang, el ex secretario de Finanzas. Ambos candidatos se consideran simpatizantes del gobierno, es decir, de Pekín, y se les ha tachado de incompetentes o de imperfectos en el mejor de los casos. Los residentes de Hong Kong temen que tanto Lam como Tsang perpetúen las políticas impopulares del actual jefe del Ejecutivo, CY Leung.

Lam parece ser una firme aliada de Leung, por lo que algunos hongkoneses han decidido apoyar a Tsang por considerarlo un “mal menor”.

A la vista de un liderazgo mediocre, este parece ser un momento idóneo para que Popvote gane adeptos entre el público.

Pero Popvote ha tenido dificultades para conseguir popularidad este año. Sufrió una crisis de comunicación cuando se cuestionó la capacidad de la aplicación para proteger información privada, y el equipo interrumpió el servicio de forma temporal para resolver los problemas de privacidad. Uno de los principales defensores de Popvote, el activista prodemocrático Benny Tai, fue el blanco de la campaña difamatoria encabezada por los medios de comunicación simpatizantes de Pekín. Popvote sufrió a su vez ataques cibernéticos que en ocasiones debilitaron la campaña.

Pero lo más importante es que la versión actual de Popvote ha surgido en un contexto de preocupación, miedo y malestar por el futuro de la ciudad, en un momento en que la eficacia de proyectos de este tipo se ha puesto en duda. ¿Qué poder puede tener un proyecto como Popvote frente al país de partido único más poderoso del mundo?

Hablamos con Angus Chiu, uno de los portavoces del grupo de tecnología cívica “Civic Data” y también uno de los principales programadores de la aplicación Popvote 2017. La versión actual de Popvote funciona a través de la popular aplicación de mensajería de código libre, Telegram. El equipo de Civic Data ha utilizado una API (interfaz de programación de aplicaciones por sus siglas en inglés) de código libre y de bot conversacional dentro de la aplicación Telegram para el recuento de votos.

Esta entrevista ha sido editada por motivos de longitud y claridad.

P. ¿Por qué quería hacer este proyecto?

Chiu: Como cualquier persona normal que vive en Hong Kong, soy testigo de cómo la ciudad está fracasando en una serie de ámbitos: el coeficiente de Gini está en aumento y el coste de vida está alcanzando niveles insoportables, algo irónico teniendo en cuenta que Hong Kong está considerada una sociedad muy rica. Todo esto nace de la desigualdad de derechos políticos entre la población de Hong Kong y la sombra del despiadado régimen del Partido Comunista de China.

Y yo, como informático, intuí una amenaza inminente, y una oportunidad para aprovechar el momento. Creo que mediante la tecnología se pueden, o bien reforzar, o bien arrebatar los derechos fundamentales de un ciudadano. Recursos tecnológicos tales como las grandes bases de datos y la inteligencia artificial, entre otros, pueden ser utilizados por un grupo muy pequeño de personas para controlar, espiar, monitorizar y manipular a un gran número de personas.

El pueblo ya no tiene la posibilidad de destituir a su gobierno. Sin embargo, tiene la posibilidad de compartir sus pensamientos a una velocidad mucho mayor que antes, permanecer unido, y actuar contra la opresión. En mi opinión, un sistema de voto abierto para la gente es la forma más directa de expresarse, se trata de un poder constructivo y necesario.

En Hong Kong ya hemos utilizado un sistema de voto a gran escala, Popvote, que ha tenido un enorme impacto. La versión de Popvote de 2014 nos condujo de forma indirecta a la “revolución de los paraguas”.

P. ¿Ha habido algún otro desarrollador que haya utilizado Telegram para llevar a cabo un proyecto como Popvote?

La plataforma de bot conversacional de Telegram es relativamente nueva, no hemos visto ningún proyecto parecido hasta ahora. Como Telegram utiliza un sistema de identificación del usuario para proteger el número de teléfono real, comprobar el número de teléfono no es algo habitual.

P. ¿Cómo se le ocurrió utilizar Telegram para Popvote?

Unos meses antes de contactar con Benny Tai, estuve investigando la ciencia de datos, los bots conversacionales y sus posibilidades. Es una herramienta muy útil para hacer encuestas y publicidad. Propuse a Benny que utilizara una interfaz API de bot conversacional de Telegram para llevar a cabo su idea previa: Project ThunderGo.

P. Entonces, ¿la función principal del bot conversacional es hacer el recuento del número total de votos que ha obtenido un candidato?

Sí, el bot conversacional de Popvote hace el recuento de votos.

Sin embargo, Popvote ha tenido una historia un poco complicada. Al principio no la implementamos tal y como los usuarios la ven ahora. Creamos otra versión de Popvote más potente y fácil para el usuario, pero la retiramos en febrero.

(La primera versión de la plataforma Popvote de Civic Data se retiró porque se temía que la información privada del usuario no estuviera bien protegida. Un colectivo de informáticos prodemocráticos señaló estos problemas en una publicación a través de Facebook poco después del lanzamiento online de Popvote. El comisionado de protección de datos de Hong Kong compartía esta opinión, por lo que pidió al equipo que retirara la aplicación temporalmente hasta que se pudieran tomar medidas para mejorar la protección de datos).

P. Me interesan los problemas de privacidad que mencionó el grupo de informáticos “Frontline Tech Workers” y el Comisionado de protección de datos de Hong Kong. ¿Cree que estos problemas se han resuelto después de lanzar la nueva versión y suspender la antigua?

Eso espero. Tuvimos una reunión con el comisionado de protección de datos justo después de su inusual declaración. Intercambiamos nuestras opiniones y entendimos su inquietud, así que cambiamos a otro sistema para aliviar su preocupación. Creo que continuarán vigilándonos de cerca, pero ahora mismo deberíamos poder continuar.

P. ¿Pero cree que los usuarios de Popvote pueden estar tranquilos con la nueva versión, que los problemas de seguridad se han resuelto?

Creo que sí, ya que utilizamos todas las funciones estándar que ofrece Telegram, por lo que no nos encontraremos con ninguno de los “posibles problemas de seguridad” que señalaron los expertos de seguridad local en la versión anterior. La nueva versión es simplemente menos sencilla para los usuarios que no estén familiarizados con Telegram.

Pero, como nuestro grupo no es muy conocido entre el público, necesitamos tiempo para forjar una trayectoria y ganarnos la confianza de la gente.

P. Me gustaría saber más sobre el número de usuarios de Popvote en 2017 comparado con el de 2012 y 2014. ¿Esperaba el equipo de Popvote un número similar de usuarios al de años anteriores?

Sí, lo esperábamos, pero hemos descubierto que los ciudadanos de Hong Kong no parecen estar de humor para votar esta vez. Puede deberse a que celebramos nuestro evento con demasiada antelación con vistas a las elecciones oficiales.

P. ¿Son las ideas de tecnología cívica la única forma de poner en marcha la nueva plataforma Popvote?

El sistema de 2014 ya no puede funcionar. El gasto operativo es demasiado elevado para un movimiento de sociedad cívica. Y los ataques de piratas informáticos del gobierno son un fastidio para cualquiera que se atreva a intentar volver a ponerlo en marcha.

Civic Data pretende hacer que Popvote resurja con una nueva tecnología y que los referéndums ciudadanos se conviertan en parte del día a día de los hongkoneses. Creemos que será una herramienta muy útil para el movimiento democrático de Hong Kong y para defendernos ante los medios de comunicación a favor del gobierno que distorsionan la opinión pública.

P. ¿A qué tipo de problemas tuviste que enfrentarte durante la campaña online de Popvote en febrero y mediados de marzo?

Nos encontramos con una variedad bastante amplia de ataques cibernéticos, como piratas informáticos que intentaban entrar en nuestras cuentas, ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS por sus siglas en inglés) al bot de Telegram utilizado para Popvote, mediante cuentas falsas o suplantación de identidad (phishing) en la página web de Popvote. De hecho, algunos fueron ataques muy serios.

Y en los centros electorales locales donde la gente podía depositar su voto, también sufrimos ataques a nuestra red wifi que fueron la causa de que nuestros terminales de registro y votación no funcionaran cuando la red estaba caída.

P. ¿Cómo atacaron las redes wifi de los centros electorales físicos?

No estamos muy seguros, pero sufrimos varios cortes de internet cada vez que se empezaban a sobrecargar los servidores. Puedo garantizar que no era por sobrecarga, ya que, de hecho, los terminales no generan mucha carga a la red. En cuanto cambiamos la contraseña wifi y reforzamos el cortafuegos y la configuración del router, se solucionó el problema.

En 2014 también realizaron otros ataques cibernéticos increíbles. El sistema de nombres de dominio (DNS por sus siglas en inglés) sufrió ataques de inundación SYN (SYN Flood) que acabaron con dos proveedores de DNS, uno de ellos el servicio web de Amazon, que se rindió en ese momento e interrumpió sus servicios. Esto hizo que Cloudflare se quedara solo en su ayuda a Popvote.

P. ¿Por qué cree que están haciendo esto?

Lo más importantes es que no sólo estamos desacreditando seriamente esta “elección de círculo reducido”, sino que deben percibir que vamos a hacer un referéndum digital de bajo coste y reproducible. Los dictadores tienen miedo de que la voz real del pueblo se haga oír. Para ellos es un fastidio. Así que enarbolan todas las herramientas que tienen: armas legales, cibernéticas, propaganda, etc. Pero no nos pararán.

P. Tu equipo se ha topado con muchos obstáculos para el Popvote de este año. ¿Has pensado alguna vez en tirar la toalla?

No, hemos hecho todo lo posible por proteger la campaña. Es una campaña espectacular para dar a los ciudadanos de Hong Kong la oportunidad de expresar sus opiniones de manera cuantificable. Esto merece seguir adelante, y lo vamos a llevar todo lo lejos podamos.

Publicado originalmente en g0v.news  Licencia CC BY 3.0 Taiwan.

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