*Civic Wise

¿Cómo imaginamos la Valencia de mañana? ¿Y si fuéramos capaces de combinar la inteligencia, la experiencia y las habilidades de todos los actores de la ciudad para dar respuesta a los retos a los que se enfrenta? ¿Y si además fuéramos capaces de hacerlo conectando con colectivos, proyectos y experiencias internacionales?

A principio de 2016 el círculo de CivicWise Valencia perteneciente a la red internacional CivicWise y enfocada en proyectos de Inteligencia Colectiva, Innovación Cívica y Diseño Abierto se ponía manos a la obra para hacer realidad el proyecto Factoría Cívica. Factoría Cívica (o Civic Factory) es un espacio para la construcción colectiva de la ciudad que promueve el aprendizaje, la reflexión y la acción colectiva, con el objetivo de activar nuevas oportunidades de diálogo y colaboración entre la ciudadanía, la administraciòn pública, la universidad y el sector privado.

La Factoría Cívica propone un nuevo formato de intermediación y promoción de actividades, proyectos, acciones y prácticas de Economía Cívica, sin importar cuál sea la disciplina, experiencia, raza o condición. No importa si eres un activista, un emprendedor, un artesano o un investigador. No importa la edad ni la procedencia. Para formar parte de la comunidad que usa, a la vez que “construye”, la esencia de este proyecto, lo más importante es tener voluntad de activarse junto con los demás para generar un impacto positivo en la ciudad y el territorio. Da igual si el medio es un proyecto empresarial, un evento cultural, una acción ciudadana o una estrategia territorial.

La primera fase para poder prototipar esta propuesta ha sido del Civic Factory Fest: un evento de un mes de duración en el que entidades públicas, privadas y colectivos de Valencia y de otras ciudades de España y el resto de Europa han dado un primer paso para su construcción colectiva. El escenario y la oportunidad para concretarlo nace de la colaboración entre CivicWise y el consorcio público de La Marina Real de Valencia y fruto de esa colaboración se organiza el evento en el que se produce la reactivación del área destinada a los hangares del edificio Alinghi, sede del equipo suizo de vela durante la celebración de la Copa América 2007 y 2010 y que llevaba por tanto años en desuso.

El planteamiento previo encajó perfectamente con lo que la nueva dirección de La Marina tenía en mente para el territorio lo que ha producido una sinergia y unas dinámicas de enriquecimiento mutuo muy importantes. Tras este primer prototipado se ha generado una comunidad de unas 60 personas con voluntad de seguir adelante con el proyecto. Se activaron diferentes grupos de trabajo: uno sobre Participación en Valencia, uno sobre Turismo, otro sobre artesanía y mundo maker de código abierto…, además algunos proyectos han tenido la oportunidad de desarrollarse y ampliarse.

Las actividades se han desarrollado durante todo el mes prototipando formatos de debate y reflexión colectivas, un espacio de taller y coworking donde se han activado y consolidados grupos de trabajo y co-aprendizaje, además de proyectos enfocados a procesos de innovación cívica.Los beneficios de este mes de actividad recaen también sobre el consorcio público de La Marina que ha tenido la oportunidad de profundizar desde la práctica en todos los aspectos legales y burocráticos que conlleva la organización de algo tan experimental, en un contexto que no estaba necesariamente pensado y preparado para ello. Además ha pasado algo que desde principios se intuyó pero no estaba tan planeado. Es importante resaltar como con este primer experimento se ha conseguido que el consorcio público de La Marina, una vez comprobado la utilidad de este tipo de espacios y dinámicas, anunciara recientemente que el Edificio Alinghi se quedará con uso público, con función de intermediación con la ciudadanía y los demás actores del territorio.

Los aprendizaje, las experiencias y los proyectos del Civic Factory Fest son ahora el punto de partida de un planteamiento para una Factoría Cívica estable en Valencia y la promoción de otra Factoría que empezará a activarse en Canarias después del verano, y muy probablemente, pronto veremos como nuevos espacios de este tipo se activan en otras ciudades.
El compromiso de todas las personas implicadas durante esta primera fase del Civic Factory Fest y las que ya comienzan a implicarse para la Factoría Cívica en Canarias está siendo abrumador y serán indispensables para la continuidad de lo que se pretende sea una red de espacios de construcción colectiva para las ciudades. Compromisos e implicaciones que, como cuenta Sabrina Gaudino, pasan por alejarnos de viejas visiones monodisciplinares y estancas y volver a reencontrarnos con nuestra condición de ciudadanos.

*Texto colectivo elaborado por miembros de CivicWise.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *